En Noticias

La crisis de Abengoa, que ejercía un hiperliderazgo en la región, da visibilidad a cooperativas y empresas llamadas a ser los nuevos futuros gigantes. Ninguna cotiza pero alguna lo baraja.

El panorama de las empresas creadas en Andalucía, y que conservan su sede social en la comunidad, ha dado un vuelco simbólico tras la crisis de Abengoa. Un puñado de empresas mercantiles o cooperativas ha emergido pidiendo paso y dispuestas a dar el relevo al grupo de ingeniería sevillano más pronto que tarde. ¿Quiénes son? Si se hace un corte entre las empresas que han alcanzado —o ya superado— la cota de los mil millones en ingresos, los aspirantes integran este quinteto: Cosentino, Migasa, Covirán, Dcoop o Prodiel. Abengoa se quedó en 1.300 millones en ventas el año pasado, a tiro de piedra este año o quizá el que viene. La publicación de sus resultados permite analizar quiénes vienen pisándole los talones.

Con todo, una diferencia fundamental entre el aún ‘maillot amarillo’ y el grupo perseguidor es la presencia o no en el parqué. Solo Abengoa cotiza en bolsa, aunque al menos dos de las cinco —Dcoop y Cosentino— parece que van encaminadas a ella. La prudencia en el endeudamiento es de hecho característica de estos nuevos VIP de la clase empresarial del sur de España. La pluralidad de sectores y formas societarias de estos cinco grupos no es más que el reflejo de la riqueza, aunque con asignaturas pendientes, del tejido empresarial andaluz.

Quizá la visita del Rey Felipe VI a la nueva fábrica de mayonesa y envasado de aceite de Ybarra en Sevilla fue la que puso la guinda definitiva para que, también a escala nacional, se conociera al grupo aceitero Migasa. Dueño del 50% de Ybarra, cuya gestión también lidera, y de otras marcas, la empresa de la familia Gallego ronda los 1.200 millones en ingresos. Trabaja todas las calidades de aceite de oliva y semillas y está controlada por las tres ramas de los tres hijos del fundador, Miguel Gallego. La discreción de sus gestores se ha transformado en una cierta apertura gracias a la exposición que supuso el incendio de la anterior fábrica de Ybarra y la apertura de la nueva.

“Lo característico de los tiempos que vivimos es que cada vez resulta más difícil, incluso para las pequeñas empresas, permanecer pegadas a mercados locales, así que la tendencia a ganar tamaño parece inevitable”, señala Joaquín Aurioles, miembro del ‘think tank’ regional Observatorio Económico de Andalucía. Sobre la no presencia en Bolsa, Aurioles señala: “No creo que exista una regla general. Básicamente depende de los planes de expansión de cada empresa y de la estructura de sus balances. Supongo que las empresas con un inmovilizado importante deben tener una mayor predisposición a ello”.

Luis Fernández Prieto, socio director de Pwc en Andalucía, considera que ya están muy presentes otras alternativas de financiación como fondos o ‘family offices’. “Esto vehículos están siendo más flexibles ahora que en el pasado, conocen el negocio de las firmas en que entran y les aportan profesionalización”. La gestión profesional y la ejecución de un plan de negocio solvente son dos claves que, a juicio del directivo malagueño, cumplen las cinco compañías citadas. Sobre la escasez de empresas cotizadas comparativamente a nuestro entorno europeo, apunta a la excesiva regulación y a las inestabilidades existentes en los mercados como causas que la expliquen.

Evolución 2000-2017 del número de empresas en Andalucía. (CEA)
Evolución 2000-2017 del número de empresas en Andalucía.

De la capital andaluza procede otro de los nuevos gigantes, el grupo de ingeniería y energía Prodiel, creado a inicios de este siglo. Controlado accionarialmente y presidido por Ángel Haro, presidente del Real Betis, la firma se ha colado en los ‘rankings’ de las primeras 5-10 empresas de construcción de plantas fotovoltaicas en el mundo. En 2018 estimaba cerrar con 500 millones, casi el doble que en 2017. Pero es que su plan de negocio pasa por lograr los mil millones en ventas en 2020, incluyendo el negocio procedente de la distribuidora eléctrica Energía Plus, también controlada por Haro e integrada en su grupo de empresas.

A esta velocidad, en la próxima década habrá superado a Abengoa. Bien es cierto que el plan de viabilidad de esta última prevé ir incrementando el negocio hasta 4.200 millones en 2028. La forma de trabajar de Prodiel, su estructura de costes y su excelente posicionamiento en el mercado son, de hecho, un referente que cada vez se cita más internamente en Abengoa como ejemplo a seguir, según distintas fuentes internas. La compañía que preside hoy Gonzalo Urquijo se ha reenfocado como firma especializada en la ingeniería, construcción y mantenimiento de instalaciones energéticas e hidráulicas. Más de 120 personas procedentes de Abengoa engrosan hoy las filas de Prodiel, donde recalaron ante la crisis del aún líder empresarial andaluz. Una investigación judicial en México a instancias de un proveedor, conocida a inicios de este año, se ha cruzado en esta potente trayectoria, aunque la compañía confía en un final positivo en este asunto.

La pujanza cooperativa

La resiliencia de las compañías cooperativas, junto a la internacionalización del conjunto de la economía regional, son otra de las sorpresas positivas que ha permitido apreciar el paso de la crisis. Por eso están en ese quinteto Dcoop, el mayor grupo cooperativo del sur de España creado en Antequera (Málaga) básicamente en las dos últimas décadas, y Covirán, el mayor grupo de distribución andaluz y segundo de España por número de establecimientos impulsado desde 1961 en Granada.

Dcoop, con su alma máter Antonio Luque, suma dos años superando ligeramente los mil millones en ventas. Además de ser el mayor productor de aceite de oliva del mundo, es un actor muy relevante en aceituna de mesa y vino, y quiere serlo en fruto seco (almendra) y leche de oveja (y su transformación). Su decidida apuesta por industrializar cada vez en mayor medida la producción de sus 75.000 socios agricultores y ganaderos está generando suspicacias entre los tradicionales operadores marquistas e industriales, sin relación directa con la producción. Sus planes para la Bolsa son quizá los más enfilados, como Luque ya explicó en este medio: sacaría a cotizar precisamente una filial con todos o varios de esos activos industriales para financiar con mayor fuerza su crecimiento futuro.

Nueva fábrica de mayonesa de Ybarra. (CP)
Nueva fábrica de mayonesa de Ybarra.

Covirán, que atraviesa una convulsión corporativa tras la salida abrupta de su primer directivo durante la última década, Luis Osuna, hace unas semanas, ya superó en ventas brutas los 1.200 millones en 2017. Los números de 2018 se conocerán esta próxima semana, cuando el presidente Antonio Robles, histórico directivo de la casa que era el presidente de honor, y el nuevo director general, Rafael Cortés, los presenten en Granada. La firma es también la primera del sector en España, solo tras El Corte Inglés, que ha saltado la frontera, en este caso a Portugal. También lleva años trabajando en dar el salto a Marruecos, aunque la apertura de un par de supermercados para hacer pruebas se viene demorando.

Industria y Almería, un binomio que no suele conjugarse, definen a Cosentino. El empresario Francisco Martínez Cosentino y sus dos hijos, Pilar y Eduardo, llevan las riendas junto al vicepresidente ejecutivo, Álvaro de la Haza. El fundador acaba de ser nombrado Hijo Predilecto de Andalucía el último 28-F, y en 2018 la compañía con sede en Cantoria volvió a superar a su gran rival en España, Porcelanosa, y rozaba la barrera de los mil millones en ingresos. Cosentino, fabricante de Silestone o Dekton, ha preparado la empresa, en cuanto a funcionamiento y gobierno corporativo, de la forma más parecida posible a una cotizada. Y para enfilar su sucesión aún no hay una decisión tomada sobre si será vía salida a Bolsa o con otra fórmula.

Segundo escalón: hay cantera

Poner el foco en el tamaño por ventas es en realidad ponerlo en la que es quizá la primera asignatura pendiente de la empresa andaluza (y española): ganar tamaño, músculo financiero, para aumentar su capacidad de salir al exterior e innovar. La patronal regional CEA así lo viene manifestando en informes anuales periódicos, que muestran que la comunidad está por debajo en tamaño medio empresarial respecto de la media nacional. Y menor tamaño va asociado, usualmente, a menor capitalización, es decir, menos cintura económica.

Junto a estas empresas no financieras, Aurioles añadiría las entidades Unicaja (Málaga) y Cajamar (Almería, líder de las rurales en España). “Sobre todo, por el sector en el que funcionan. Son empresas que generan tejido productivo en torno a las sedes centrales, lo que me lleva a lamentar la desaparición de la mayor parte del sistema andaluz de cajas de ahorro”. Este experto, profesor en la Universidad de Málaga, echa además de menos “mayor presencia en el sector de la construcción, especialmente en el de la ingeniería civil, donde España es muy competitiva a nivel internacional”. “También echo de menos la presencia de capital andaluz en el sector turístico. Existen muy honrosas excepciones (Hoteles Playa, Fuerte…) pero de un tamaño reducido”, señala.

Fernández Prieto, de Pwc, apunta más hacia sectores donde confía en que se den más historias de éxito, que en nombres concretos. “Energías renovables, sobre todo en almacenamiento; agroalimentario, en las tres provincias orientales y Huelva; tecnología y aeroespacial“.

Tamaño medio de las empresas andaluzas vs españolas. (CEA)
Tamaño medio de las empresas andaluzas vs españolas.

Precisamente en el sector constructor encontramos una de las compañías que formarían un segundo escalón en cuanto a tamaño respecto al quinteto de los 1.000, por decirlo así. Se trata de Azvi, que con 360 millones (2017) y tras superar la crisis gracias a su amplio salto internacional, en especial a Latinoamérica, aspira a colocarse a medio plazo en la cota de los 800 millones sumando su actividad de construcción (aspira a llegar a 600 millones) y concesiones (los 200 millones restantes). La firma de la familia Contreras se ha convertido en la última década en el primer grupo andaluz de su sector. Sando, quien era el antiguo líder y que está controlado por la familia malagueña Sánchez Domínguez, está retomando poco a poco el pulso con ventas de 140 millones tras varios procesos de refinanciación a sus espaldas.

En esta segunda línea cabe ubicar también a la textil malagueña Mayoral, igualmente compañía familiar (Domínguez de la Maza). Tenía una previsión de ventas de 360 millones para el año pasado. La firma, quizá uno de los ejemplos de discreción extrema ante la opinión pública, nunca ha manifestado que tenga algún objetivo concreto de negocio a medio plazo. Este zara’ de la moda infantil ha acometido además ya el relevo familiar del fundador, el ingeniero Rafael Domínguez, a sus hijos.

“Tras el ‘quinteto de los mil millones’ hay una segunda línea —Azvi, Mayoral, Covap— que se mueve en el entorno de 500M”

La cantera se podría completar con Covap, de nuevo una gran cooperativa agroalimentaria. La firma láctea y de productos cárnicos, incluido cerdo ibérico, suma 441 millones en ingresos (2017), la mitad de la rama de leche. Cooperativa de primer grado, es muy dependiente de Mercadona, a quien surte como interproveedor, pero quien también la ha impulsado a saltar fuera de la comunidad. La compañía ubicada en el Valle de los Pedroches (Córdoba), que preside Ricardo Delgado, gestiona dos plantas en Cataluña y Galicia, y cogestiona otra en León, además de la suya propia en la sierra de Córdoba.

Una vez más, en este segundo escalón, pluralidad de procedencias (tres provincias distintas) y sectores (tradicionales en sus lugares de origen, pero modernizados por cada uno de ellos). Otro ejemplo más de la realidad empresarial andaluza que quizá el hiperliderazgo de Abengoa dificultaba apreciar, especialmente de Despeñaperros hacia arriba.

FUENTE: elconfidencial.com

10 de Marzo de 2019

Empiece a escribir y pulse Intro para buscar